miércoles, 20 de mayo de 2015

Zamudio con Z

¿Y para qué decirles que madrugo? Les estaría mintiendo. Y yo nunca digo mentiras. Mi cuerpo necesita largas horas de sueño y descanso, después de todo, no es fácil atender a 300 personas cada día. Mi rutina empieza a las 10 a.m. Me levanto, tomo una ducha, desayuno y salgo a hacer compras. Mi mañana empieza en la Plaza Minorista, donde elijo el cerdo de mis chuzos. Pero no siempre fue así. Cuando dejé mi hogar a los 13 años, viajé a Santa Rosa, donde diariamente madrugaba a ordeñar las vacas. Digo de paso que soy de Angostura. Y que mi nombre es Edison Zamudio Porras. Zamudio con Z. Tengo 33 años, la edad de Cristo; y vivo en el barrio Aranjuez de la ciudad de Medellín.

No soy muy bueno cocinando, pero vendo chuzos de $1.500 con papita en el parque de los Alpes, en Belén. Ya llevo 3 años y cuatro meses acá paradito, al frente de la cancha donde todos los días, salen cansados y sudados mis mejores clientes. Porque a mí no me gusta el fútbol, ¡yo no gasto boletas! Si me toca escoger, escojo el Nacional. Pero le agradezco a la pelota que deja los jugadores cansados y con hambre, y que llenan sus barrigas con mis chuzos y papitas.

¿Qué cuántos chuzos hago a diario? Negativo, eso nadie lo sabe. Pero con lo que gano sostengo mi hogar, conformado por mi madre, mis 3 hermanos y yo. En mi casa no hay mascotas, pero no quiere decir que no me gusten los animales. Yo ordeñaba vaquitas, recuerden. Y ahora que lo pienso, ha pasado tanto tiempo…


La falta de oportunidades, la vida en un pueblo y la necesidad de sustento diario, me impidieron terminar el colegio. Aún así, he sobrevivido y aprendido a salir adelante. Llegué a los Alpes a trabajar en una panadería. ¡Pero no fue mi primera vez! Llegué a Medellín a mis 18 años, y lo primero que hice fue montar una panadería. Y todo iba bien, hasta que las desgracias llegaron. Porque así es la vida, te sonríe y te golpea. Mi hermano fue asesinado, me fui a la quiebra y volví al pueblo…

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